jueves, 8 de octubre de 2015

Qué es la impaciencia y cómo conquistarla por Atman Nityananda


Qué es la impaciencia y cómo conquistarla
por Atman Nityananda

LA IMPACIENCIA

Veamos primero qué es impaciencia. Impaciencia es querer que suceda lo que deseamos lo antes posible y al mismo tiempo estar nervioso, inquieto, sintiendo ansiedad, angustia, tener preocupaciones, etc.

Hay una grandísima variedad de casos donde la impaciencia surge pero si quisieramos generalizar un poco, diríamos que la impaciencia surge en dos casos:

Cuando deseamos lograr, poseer o experimentar algo agradable o placentero. Así precipitamos poseer o experimentar el objeto deseado lo antes posible o más rápido, sintiendo inquietud, nerviosismo, ansiedad, angustia, malestar, etc. Sentirnos así es un estado doloroso (más o menos suave, depende de la intensidad de las emociones negativas). Cuando más fuerte sea el deseo, más fuerte será la impaciencia.

Cuando algo que deseamos va a suceder en una fecha concreta (vacaciones, boda, quedarse con alguien, comprar algo,...). En este caso deseamos que dicha situación se haya hecho antes o que el tiempo pase más rápido para experimentarla más pronto.

Cuando queremos salir lo antes posible de una condición externa -o interna, bien sea una situación externa complicada que no nos gusta, nos molesta o nos hace sufrir física o psicológicamente, o un estado psicológico doloroso.

Cuando estamos en una condición físicamente dolorosa (enfermedad) o psicológicamente dolorosa (pérdida de una persona querida, despido del trabajo, un fracaso, divorcio etc.). En ambos casos queremos salir de este estado doloroso lo antes posible y junto con este deseo sentimos ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, inquietud, malestar etc.
Al encontrarnos en una situación que no nos gusta, surge también la impaciencia. Unas situaciones donde frecuentemente surge la impaciencia son las colas, por ejemplo en los supermercados, y los atascos de tráfico.

Impaciencia, ira y miedo

La impaciencia, la ira y el miedo siempre van juntos. Cuando hay impaciencia, la ira asume primero un estado muy sutil. Puede asumir la forma de la irritabilidad, del enojo, del resentimiento, de malestar etc. y luego, según las circunstancias, se puede asumir una forma enorme. El miedo toma la forma de ansiedad, nerviosismo, dudas, inquietud, angustia y preocupaciones. En ambos casos nos encontramos en un estado de estrés, agitación y excitación lo cual es una forma de sufrimiento. Desde luego, si estas emociones se intensifican el sufrimiento se aumenta.

Estamos tan acostumbrados de sentir casi siempre estas emociones en su forma sutil que las consideramos como algo normal. Solo cuando estas emociones se intensifican y nos hacen sufrir mucho y no aguantamos este sufrimiento, nos parece que es algo problemático, algo que tenemos que soltar. Pero la mayoría no están dispuestos a hacer algo sistemáticamente para liberar su psique de estos trastornos que provocan sufrimiento y destruyen la salud y el bienestar. Los aceptan como una parte natural o normal de la vida humana.

La pregunta es: ¿Cómo puede algo que crea sufrimiento y enfermedad ser natural? Lo natural por su naturaleza crea armonía, bienestar, salud y alegría. Pero, ¿cómo pueden ser algo natural todos estos trastornos psicológicos y todos los demás trastornos llamados ´egoístas´ que crean desequilibrio, desarmonía, sufrimiento, conflicto interior, relaciones conflictivas etc.? El estado natural del ser humano es estar sano, armónico, alegre, creativo y vivir con amor y unidad con todo. ¿Por qué hemos perdido este estado? La respuesta no es fácil aunque hay mucha información sobre esto en los textos sagrados y las palabras de los grandes maestros.

LA PACIENCIA

Investigando la paciencia
La paciencia tiene que ver con dos cosas:
·      las circunstancias externas y
·      los estados psicológicos.

En relación con las circunstancias externas, paciencia es no reaccionar con emociones y pensamientos negativos, con quejas o insultos ante lo que enfrentamos y permanecer tranquilos, pacíficos y desapegados hasta que esta circunstancia cambie por sí misma o por nuestro esfuerzo y acciones apropiadas. Paciencia no significa que las cosas se van a resolver por sí mismas o que no haya acción. Según las circunstancias debemos decidir si actuaremos o no. Pero cuando actuemos que lo hagamos con una actitud positiva, con concentración y tranquilidad aceptando los resultados tal como son.

Es verdad que todavía no tenemos este estado de paciencia como virtud natural, por eso tenemos que practicar para que poco a poco lograrlo. Tenemos que desarrollar la paciencia en relación con las circunstancias externas y con los estados psicológicos.

En relación con los estados psicológicos, paciencia es no reaccionar con emociones y pensamientos negativos, con quejas o insultos ante lo que sentimos y aguantar el dolor emocional hasta que se hunda*, tratando al mismo tiempo, suavemente, de desidentificarnos de los patrones mentales y emocionales y observarlos desapasionadamente, permaneciendo alerta y conscientes del espacio silencioso interior.

Nota:
Hasta que se hunda* por sí mismo o por acciones adecuadas.

Cuando las emociones no son fuertes y nosotros estamos lo suficientemente alerta, presentes y testigos de la mente (pensante y emocional), se desvanecerán rápido -junto con los pensamientos.

Si estamos identificados y de repente nos damos cuenta de que estamos en un estado de impaciencia, tratamos suavemente de recuperar el estado de alerta y atención consciente y de desidentificarnos de las emociones y pensamientos negativos observándolos desapasionadamente y siendo conscientes de nosotros mismos. En este caso también si no son fuertes se desvanecerán relativamente rápido -junto con los pensamientos.

Si las emociones son fuertes y duran más, tratamos de aliviarlas y pacificarlas aplicando una técnica apropiada según nuestro conocimiento, compresión y capacidad, pero manteniendo siempre un estado de alerta y conexión con nuestro interior.

Superando la impaciencia

Hay muchas técnicas o métodos para aliviar y controlar la impaciencia y las emociones negativas en general. En realidad, trabajar con la eliminación de la impaciencia y de todas las emociones negativas es uno de los objetivos más importantes en el trabajo espiritual.


Tres fases para superar y eliminar los trastornos psicológicos

Hay tres fases para tratar eficazmente la impaciencia o cualquier otra emoción negativa o tendencia egoísta.

 La fase de la preparación

En la fase de preparación nos preparamos desarrollando las capacidades y las virtudes que serán las herramientas para controlar y eliminar las emociones.

Tenemos que desarrollar las capacidades fundamentales que son imprescindibles para todo el trabajo espiritual y la disolución de cada tipo de las tendencias egoístas. Ellas son la autoobservación desapasionada, el discernimiento, la concentración y la capacidad de ser conscientes de nosotros mismos y de desidentificarnos de la mente. Para desarrollar todo esto, hay varias prácticas como concentración, meditación, indagación, reflexión, repetición de mantras y de los nombres de Dios etc.

Estas son capacidades importantísimas y constituyen el centro de toda práctica espiritual. Una vez tener estas capacidades desarrolladas en un nivel alto es muy fácil observar, percibir y darse cuenta de los movimientos de la mente y de las emociones y así no permitirlos surgir e identificarnos con ellos; es decir, estas capacidades nos permiten tomar consciencia del movimiento del patrón egoísta desde su primer paso cuando es una ola muy pequeñita y así poder parar el proceso fácilmente antes de convertirse en una ola enorme (que es difícil pacificarla); o bien si no hemos conseguido parar el proceso en su fase principal y surgen los pensamientos y las emociones asociadas, nos permiten estar capaces de no identificarnos completamente con ellos y así tener la oportunidad de actuar adecuadamente para disolverlos.

Además en la fase de preparación rezamos a Dios para que nos ayude a superar el defecto, contemplamos la virtud de paciencia y el amor, hacemos afirmaciones y visualizaciones positivas, nos reflexionamos en los beneficios de la paciencia y las consecuencias de la impaciencia.

 La fase actual

La fase actual es cuando la impaciencia empieza a funcionar o funciona plenamente.

En la fase actual tratamos de mantener un estado muy intenso de alerta, atención plena y presencia para no permitir que la mente juegue descontroladamente y que nos identifique con sus contextos. Con estar alerta y presentes podemos parar el surgimiento de los pensamientos y las emociones en su primer paso que es lo mejor para nosotros;  pero si no somos tan capaces para conseguir esto (que es lo que pasa en la mayoría) logramos quedar como testigos mientras surjan pensamientos o emociones, sin identidficarnos con ellos. Cuando no nos identificamos con los pensamientos y la emociones estos patrones subconscientes no pueden alimentarse y así pierden un poco de su fuerza. Esto es un parte essencial en la disolución del ego.

En realidad cuando hay pensamientos y prestamos plena atención en ellos el proceso mental actual para; y cuando  nuestro estado de alerta y atención plena se relaja el ego de nuevo nos roba la atención inconscientemente y empieza a lanzar pensamientos junto con las emociones asociadas. Así que todo depende de nuestra capacidad de no perder el estado de atención plena; cuando estamos muy enfocados y concentrados en el silencio interior no se pueden surgir pensamientos ya que toda la atención está ocupada. Pero este estado puede conseguirlo frecuentemente y por largo tiempo solo él que tiene una mente sáttvica y ha practicado meditación intensa por muchos años.  Solo un liberado que ha disuelto el ego totalmente no pierde nunca el estado luminoso de auto-atención.

Si una emoción -y los pensamientos relacionados con ella- persisten entonces intentamos tratarlos adecuadamente. Por ejemplo, contemplar en la virtud opuesta de dicha emoción, irnos del lugar donde estamos, repetir un mantra como Om, Om nama Shivay, Om Shanti (paz), rezar a Dios que elimine la emoción (vease ensayo), hacer una afirmación positiva y unas respiraciones profundas, afirmar que somos consciencia y no la mente y el cuerpo, perdonar usando el método de ho-oponopono, tomar flores de Bach etc.

La fase después

La fase después de la manifestación de la emoción negativa o de cualquier trastorno egoísta, donde podemos trabajar con la impaciencia -o con cualquier emoción que haya aparecido en relación con el suceso. Este tema lo trataré en otro ensayo con más detalles, aquí citaré solo unas pautas básicas.

En esta fase es apropiado trabajar con el suceso/asunto/situación que hizo que las emociones y los pensamientos surgiesen. Por la noche asumimos una posición relajada y recordamos el asunto; junto con las imágenes del asunto recordamos también las emociones y así podemos investigarlas y comprenderlas.  Es importante entender porqué surgen estos trastornos egoístas, cómo nos engañan, cómo funcionan en nosotros y con qué deseo, necesidad o creencia están asociados.

Y al final aplicamos una técnica para eliminarlos, por ejemplo oración, visualización, (o oración y visualización juntos), eliminación en los 49 niveles subconscientes, tomar flores de Bach, EFT (tapping), método sedhona, reflexionar en las consecuencias de la emoción negativa y los beneficios de la virtud correspondiente etc... Si hay una creencia errónea que sostiene estas emociones y pensamientos hay que trabajar con esta y cambiarla por la correcta. Hay que trabajar también con el deseo o la necesidad que están relacionados con estos pensamientos y emociones.

 Eliminando  las emociones y factores que están relacionados con la impaciencia

Para eliminar la impaciencia tenemos que eliminar también la ira y el miedo porque estos dos son las emociones que siempre surgen junto con la impaciencia. Recuerda que la impaciencia surge cuando deseamos o queremos algo, cuando nos gusta o no nos gusta algo (este par de gusto-disgusto es solo una modificación del deseo mismo) o cuando tenemos miedo por algo. Y junto con el deseo, el miedo y el gusto-disgusto surge la ira que es también una modificación del deseo; recuerda que detrás de las emociones negativas se halla el deseo como su causa original.

Entonces, si por ejemplo, no hay gula en nosotros también no habrá impaciencia para comer. Esperaremos tranquilos en la mesa hasta que el camarero nos traiga la comida. Por eso, para superar la impaciencia hace falta eliminar también la energía del deseo que es la causa de la impaciencia o para ser más preciso el deseo mismo se transforma en impaciencia así como en ira, miedo, decepción y depresión según las circunstancias.

Y la raíz de todo es el egoísmo, ya que todas las expresiones llamadas ´egoístas´ son solo una expansión de nuestro ego. El ego es el centro en torno al cual giran todas las tendencias egoístas y su naturaleza esencial es el deseo.

Yo deseo, Yo quiero (placer, posesiones, comodidades, éxito, fama, dinero, etc.), Yo tengo miedo, Yo estoy enfadado, Yo tengo prisa, Yo espero, Yo creo, Yo como, Yo siento placer, Yo, Yo, Yo ... todo tiene que ver con nuestro Yo; todo es un proyección y una expansión del Yo que su naturaleza es esencialmente el deseo. Entonces, si eliminamos el Yo, todo el árbol con los patrones y tendencias egoístas se acaba -lo mismo pasará si eliminamos el deseo. 

Pero, para la gran mayoría de la gente le es imposible trabajar directamente con el ego o el deseo. Hace falta mucha preparación así como capacidades espirituales y mentales en un nivel muy alto. En el principio, tenemos que aplicar un Sadhana (programa diario de prácticas espirituales) que nos ayudará a desarrollar virtudes y capacidades mentales y emocionales sin los cuales no podremos avanzar seriamente en el sendero espiritual.

Para que tengas más ideas sobre el trabajo espiritual y la eliminación de la emociones negativas y las tendencias egoístas en general te propongo leer los  siguientes artículos:


domingo, 4 de octubre de 2015

Ribhu gita - El canto de Ribhu


Ribhu gita - El canto de Ribhu
extracto de primer capitulo

Eso que es conocido como el Brahman, o el Sí mismo, es la Verdad atemporal. Ser absoluto, sólo Él es eternamente. La no dualidad es su naturaleza. El Vedanta Advaita o la Enseñanza de No dualidad, consiste en el Conocimiento de esta Verdad inmutable. 

El propósito de este Gita es la eliminación de todas las nociones falsas —el despertar de las ilusiones como de sueño de todo lo que es irreal— y la Realización de Eso sólo que es siempre (Brahman).

 Ribhu Gita es la quintaesencia de todas las esencias. La lectura misma, como una meditación, es un tipo de sadhana, o práctica espiritual, como el Maharshi ha indicado y como el Gita mismo declara. Uno no debe sólo leerlo, sino sentir mas allá de todo sentimiento la Verdad de lo que se afirma en él.

Ya sea leyendo capítulo tras capítulo, inmerso en la oceanidad del supremo Conocimiento, o verso a verso, frase a frase, sondeando la insondable profundidad de este Conocimiento liberador, uno debe acercarse a esta escritura como a una profunda meditación. Esta no es una mera colección de palabras o pensamientos, sino la revelación del eterno Sí mismo. En verdad, el Conocimiento contenido aquí sólo puede ser comprendido por la Consciencia más interior; ni los ojos ni el intelecto pueden hacerlo. La repetición en la instrucción de Ribhu es intencionada y tiene el propósito de inculcar un profundo acercamiento meditativo y la experiencia directa del Conocimiento del Sí mismo descrito en ella. Para aquellos que experimentan esta Realización, la Verdad es siempre fresca y de una perpetua fascinación. Para aquellos que son aspirantes —ellos no pueden oír demasiado de ella. Comprender verdaderamente la enseñanza de Ribhu es morar en ella como lo Absoluto.

El aspirante debe estar dotado de un intenso deseo de la Liberación. La Realización del Sí mismo es sólo felicidad profunda y permanente, y obtenerla es el único propósito de la vida. El aspirante debe estar dotado de no apego. Habiendo discernido lo que es eterno y la fuente de la felicidad, no El Ribhu Gita 14 debe estar apegado a todo lo que es transitorio, a todo lo que es mutable, a todo lo que es mera apariencia fenoménica y efímera, a todo lo que depende de los sentidos, a todo lo que depende de la mente, a todo lo que está contenido en los estados de la mente, y a todo lo que depende del individuo, o jiva, para ser experimentado. El aspirante debe estar dotado del poder de discriminación. Debe abrazar la indagación en la naturaleza real del Sí mismo y, desidentificándose del cuerpo, los sentidos, el prana, la mente y el ego, o noción de «yo», debe sumergirse profundamente en la meditación en el Sí mismo

Que haya indagación en la naturaleza del Sí mismo, y habrá permanencia en la felicidad duradera y la paz de la Realización del Sí mismo. Que haya pura devoción del corazón, y habrá absorción en el océano de la Gracia. Que haya meditación sobre la Verdad no dual, el Vedanta Advaita, y habrá el Conocimiento del Brahman, el Conocimiento del Sí mismo. Que quienes lean esta escritura sagrada, el Ribhu Gita, realicen la Verdad no dual y, siendo libres del más mínimo rastro de engaño, moren felizmente como lo Absoluto.

DIÁLOGO ENTRE RIBHU Y NIDAGHA

En la forma de un diálogo entre el gran sabio, Ribhu, y su bendecido discípulo Nidagha, verso tras verso, capítulo tras capítulo elucida el Conocimiento de lo Absoluto. 

Nidagha:
¿Quién eres Tú? ¿Quién, en verdad? Dime, el mejor de entre los oradores, a cuya escucha uno es liberado instantáneamente de la gran calamidad del samsara.

Ribhu:
Yo, en verdad, soy el Supremo Brahman. Yo, en verdad, soy la suprema felicidad. Yo, en verdad, soy mí mismo. Yo, en verdad, soy. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy Consciencia solo. Estoy poseído del divino Conocimiento. Yo soy sin palabras para expresarme a mí mismo. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo no tengo ningún significado. «Esto» es sin significado. Yo estoy vacío del significado de todo. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy siempre puro, iluminado, eterno, totalmente inmaculado. Yo soy de la naturaleza de lo siempre gozoso. Yo soy únicamente el Brahman.

 Yo soy de la naturaleza de la eterna Perfección. Yo soy Existencia-Consciencia-Felicidad. Yo soy de la naturaleza de la no dualidad solo. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy de la naturaleza que no puede ser descrita. Yo soy sin comienzo y sin fin. Yo no soy de la naturaleza de la materia insenciente. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy sin ningún sankalpa mío propio. Yo soy vacío de toda nesciencia. Yo soy todo. Yo soy Eso mismo. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy vacío de todos los nombres y demás. Yo soy vacío de todas las formas.
Yo soy vacío de todos los apegos. Yo soy únicamente el Brahman.

 Yo soy el creador de todo lenguaje. Yo soy mas allá del fin de todos los Vedas (Vedanta). Yo soy el fin de todos los tiempos. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy el fin de todas las formas. Yo soy el gozo que es el fin de todos los nombres. Yo soy el fin de todos los eones del tiempo. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo mismo soy gozo y nada más. Yo mismo soy Consciencia sin cambio. Yo mismo estoy en todas partes. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy el Sí mismo, que es únicamente el Brahman. Yo soy únicamente un junto de pura Consciencia. Yo soy la única Esencia indivisa y autoexistente. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy únicamente de la naturaleza del Conocimiento. Yo soy de la naturaleza que existe por sí misma. Yo soy la única Esencia completa y autoexistente. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy de la naturaleza de la Existencia. Yo, en verdad, soy de la naturaleza de la beatitud. Yo soy más allá del significado o la ausencia de significado. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy de la naturaleza que es inconmensurable. Yo soy de la naturaleza que no puede ser discutida. Yo soy de la naturaleza que no puede ser comprehendida. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy de la naturaleza que no está entretejida. Yo soy sin aflicción. Yo brillo ininterrumpidamente. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy vacío de toda actividad. Yo soy vacío de toda diferencia. Yo soy vacío de toda duda. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy sin un ego. Yo soy sin un maestro. Yo soy siempre de la naturaleza del Brahman. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy vacío de Brahma o de las características de Brahma y otros, vacío de las características de Kesava (Vishnu) y otros. Yo soy sin las características de Sankara y otros. Yo soy únicamente el Brahman.

Yo soy silentemente luminoso. Yo soy únicamente el Brahman. Yo no soy nada. Yo no soy «el más alto». Yo soy una cosa pequeña. Yo soy también lo Supremo.

Yo no tengo un cuerpo lustroso; Yo no soy tampoco el iluminador del universo. Yo soy un junto de Consciencia. Yo soy de la naturaleza de la Consciencia. Yo soy siempre de la naturaleza de la Existencia.

Yo soy gozoso. Yo soy la encarnación del gozo. Yo soy únicamente el Brahman. Yo no soy un niño, ni soy un joven, ni soy un viejo. Yo soy más alto que lo más alto.

Yo no soy de la naturaleza que es múltiple. Yo soy únicamente el Brahman. Esto, mi propia experiencia, ha sido dicha así, la suprema Esencia de todas las Upanishads.

Quienquiera que escucha esto deviene él mismo el Brahman.

Aquellos que están engañados por el intelecto con ideas de «poco conocimiento», de «omnisciencia» y demás, que surgen de [interpretaciones conceptuales de] los Vedas, escrituras, tratados, aforismos, y demás, no pueden, aunque estudien cientos de escrituras, conocer a Sankara como no siendo ni lo grosero ni lo atómico, ni el fuego, ni el viento, ni el espacio, ni el agua, ni la tierra, sino meramente como el espacio del Corazón que brilla en el interior de la envoltura dentro de todos los seres.

viernes, 2 de octubre de 2015

Sadhana: el sine qua non de la vida por Swami Sivananda

Sadhana: el sine qua non* de la vida
por Swami Sivananda

La única ambición del hombre debería ser la de incrementar los buenos Samskaras (impresiones) y reducir los malos. No te vas a beneficiar en absoluto conociendo tus pasados Samskaras y el futuro que tienes. Si el destino es algo que debe ser aceptado sin quejas, ¿qué oportunidad tiene el hombre de mejorar, de superar lo malo mediante las buenas acciones? Eso haría que el hombre se vuelva letárgico y sólo una herramienta o una parte de una gran maquinaria. Así que el esfuerzo correcto (Purushartha) siempre cuenta, y se espera que el hombre obre bien cualquiera sea su pasado. Por favor, no te preocupes acerca del pasado y del futuro, trabaja en la vida presente.

De acuerdo al Raja Yoga (Astanga Yoga) el mayor logro es calmar a la mente, hacer que no se vacíe y no tenga pensamientos. Según Patañjali, Yoga es Chitta-Vritti-Nirodha (“Yoga es la inhibición de las modificaciones de la mente”). Cuando esto suceda, deberás pensar que te estás acercando al estado mencionado en este Sutra (texto sagrado), especialmente cuando encuentres que tu mente está completamente en blanco y sin pensamientos incluso en medio de los múltiples deberes. ¡Que Dios te bendiga con ese estado supremo de Samadhi que es la culminación de todas las Sadhanas!

Cualquiera sea tu trabajo, la Sadhana (practicar sistematicamente cada dia) debe continuar del mismo modo en que te ocupas de tu comida y de la comodidad corporal. Si te permites saltear un día, el mal Vritti (pensamiento, modificación mental) lentamente tomará posesión de ti y gradualmente te arrastrará hacia abajo. No hagas Sadhana a saltos y brincos. Que sea un flujo continuo como el Tailadhara (como el aceite flue constantemente en la terapía ayurvedica shirodhara).

Los buenos pensamientos vienen al hombre para tener la posibilidad de expresarse mediante acciones. Cuando las acciones siguen a los pensamientos, entonces el hombre comprende sus beneficios. De otro modo, tarde o temprano los olvida.

No hay paz en el dinero, la familia y la comida. ¿Tienes paz mental cuando llevas adornos valiosos sobre tu persona? ¿No temes a los ladrones? Pregúntale a tu hermana que tiene media docena de hijos si el esposo la ama tanto como cuando recién se casaron. El comer no da felicidad. Dale buenos platos a alguien que sufre de fiebre o dispepsia, y observa si se siente feliz.

Aquél que vive en reclusión está más expuesto a las tentaciones y al peligro. Tendrá que ser muy cuidadoso y vigilante. La mente estará tentada de hacer cualquier cosa porque no hay nadie que sea testigo de su mala acción. Todos los malos Vrittis (pensamientos, modificaciones mental)  reprimidos estarán esperando una oportunidad para atacarlo con fuerza redoblada. Él se asemeja a un hombre al que se lo pone en una gran bolsa con un tigre, una serpiente y un oso. Enemigos como la ira, la lujuria y la codicia te tomarán desprevenido. Cuando camines solo por el sendero espiritual, ellos te atacarán como ladrones que atacan a un pasajero solitario en el denso bosque. Por lo tanto, trata de estar siempre en compañía de los sabios. No te descarríes.

Aquellos que han estudiado psicología dudan acerca del Darshan (apariencia) de Dios, de las visiones de los Rishis (Sabios) y los Devatas (Dioses) en meditación. Dicen que es sólo la propia proyección mental mediante la imaginación. Tales personas no pueden tener ningún progreso en meditación. No pueden desarrollar Bhakti. El Señor Supremo, complacido con la penitencia, la meditación y la devoción de Sus devotos, toma la forma en que los devotos meditan en Él, Se presenta ante ellos y les habla. Las personas desconfiadas son siempre desdichadas. Las instrucciones del Maestro no pueden entrar en sus mentes. Deberán salir de sus viejos surcos. Tendrán que crear nuevos Samskaras viviendo en compañía de santos, estudiando libros sagrados y practicando Japa nama.

Las enfermedades vienen para abrirte los ojos y hacerte recordar a Dios. Por lo tanto, las enfermedades son bendiciones disfrazadas. Ayuna. Ajusta la dieta. Practica Japa y Kirtan. Sé regular en tus Asanas y Pranayamas. Tendrás una salud maravillosa. Podrás liberarte de cualquier enfermedad.

La pureza es el pasaporte para la tierra extranjera de la felicidad eterna. Si tienes este pasaporte, puedes zarpar hacia aquella tierra donde reinan paz duradera, felicidad pura y luz eterna.

Sin duda, el Mantra que deben usar los Sannyasins es Om. Pero no faltan ejemplos en los que el Japa de este Mantra incluso practicado por un hombre de familia ha dado los máximos resultados o beneficios. Así es que depende de la evolución de cada Sadhaka (él que practica) el usar el Om solo o cualquier otro Mantra para el Japa y la meditación.

Si quieres mejorar en el sendero espiritual, Silence (Mauna) es absolutamente necesario. La oportunidad espiritual es un privilegio poco frecuente. Protege toda tu sabiduría. La miseria del mundo está en relación directa con el deseo. Controla tu mente disminuyendo los deseos. Purifica tu mente. Ese es el único significado de la religión. No prestes atención a la opinión de los demás.

Busca los tesoros ocultos e inagotables del Ser interior. Comprenderás que el imperio del mundo entero o aún el imperio de los seres celestiales es nada en relación con el esplendor del conocimiento del Ser. La esclavitud de este mundo es terrible. Trasciende la vida mundana y vive en el Eterno. Que mediante grandes esfuerzos obtengas la riqueza ilimitada del Alma omnipotente.

No hay templo más sagrado que una mente purificada, una mente concentrada en el Señor. Deja que la tormenta golpee. Cuando las tentaciones te asalten, cuando los sentidos silben y levanten sus caperuzas como serpientes, cuando los deseos traten de dominarte, cuando la mente fluctúe, llama a Dios. Canta Su nombre. Practica Japa. Ruega fervientemente. Él escucha hasta el sonido causado por el paso de una hormiga o la caída de un alfiler. Si repites Su nombre, puedes cruzar fácilmente este formidable océano del Samsara. Que tu lengua repita siempre el nombre del Señor. Que tus oídos oigan Sus glorias y las historias sobre Sus Lilas. Que tu mente se concentre en Su forma. Fe, fe, fe. Todo depende de la fe. Confía sólo en Él. Él te cuidará en todo sentido.

La verdadera liberación consiste en la abolición del sufrimiento y la muerte. Así se alcanza el fin supremo de la vida eterna en la felicidad absoluta.

El Atman (Consciencia, Brahman) es sólo un Sakshi (testigo) y no un Karta (agente). Placer y dolor son Dharmas o atributos del Antahkarana (órgano interno: Manas, Buddhi, Chitta, Ego). El Atman es desapegado (Asanga). Es eternamente libre. Es la mente la que causa esclavitud y liberación. Es la mente la que ata al hombre al mundo. Donde no hay mente, no hay esclavitud. La mente se identifica con el cuerpo, siente que es el pequeño “yo” y piensa “estoy esclavizada”.

El mundo es el mejor campo de entrenamiento, todos los días nos hace enfrentar una nueva situación que es una prueba para nuestro progreso espiritual. Este mundo seguirá a todo aspirante incluso a su reclusión en el Himalaya. Hay que dominar a la mente, sujetarla firmemente, entrenarla en nuevos hábitos y enfrentar los problemas.

El hombre es tan necesario para Dios como Dios lo es para el hombre. Dios crea al hombre y el hombre crea a Dios. No hay Dios sin hombre.

El conocimiento es amor concentrado. El amor es conocimiento en expresión difusa. El servicio es amor expresado mediante la acción. No puedes servir a nadie sin verdadero amor.

NOTA:
*Sine qua non expresión en latín que en español significa “sin la cual no”. Es una expresión que hace referencia a la condición o acción que es indispensable, imprescindible o esencial para que suceda algo.
Paz, Luz y Amor

jueves, 1 de octubre de 2015

Las olas y el océano son uno - Nosotros y Dios somos uno por Atman Nityananda


Las olas y el océano son uno - Nosotros y Dios somos uno

Las olas son uno con el océano. Ambos son agua de mar. Las olas son sólo una expresión del océano. El océano es permanente y las olas son impermanentes. El océano es el sustrato y las olas el fenómeno que aparece debido a y en el sustrato. Pero las olas nunca dejan de ser el océano.

Del mismo modo somos una ola en el océano de consciencia-dichosa. Nosotros, como seres humanos somos los dos: el océano de consciencia-dichosa y la ola -una entidad cuerpo-mental.

Entre el cuerpo y la consciencia surge el ego. El cuerpo y el ego son insensibles, no permanentes, cambiantes y sujetos a la muerte. La consciencia es auto-existente, sensible, inmortal y eterna y es el sustrato permanente en que aparecen las olas no permanentes, es decir, los seres humanos como entidades cuerpo-mentales y todos los demás seres.

Debido al ego no nos damos cuenta de que somos no sólo la ola impermanente (la entidad cuerpo-mental), sino también el océano de la consciencia-dichosa.

El ego nos hace percibir y creer que somos una entidad separada que existe independiente de su sustrato -la consciencia.

El ego nos hace creer que la consciencia es una característica de la entidad cuerpo-mental; por lo tanto no nos damos cuenta de que la consciencia es infinita, ilimitada, indestructible y que es la esencia común en cada uno de nosotros, y el sustrato común de todos los seres, de la misma manera que el océano es el sustrato común de todas las olas.

El agua de cada ola es el agua del océano. No hay muchas aguas ni muchos océanos. Hay muchas olas pero hay sólo un agua que aparece como distintas olas. La única agua aparece como muchas olas; cada ola aunque pueda tener diferente forma y tamaño está hecha de la misma agua.

Del mismo modo, la esencia de cada uno de nosotros es la ilimitada, infinita consciencia-dichosa. No hay muchas consciencias; cada ser no tiene su propia consciencia individual o personal. La única conciencia indivisa, ilimitada y sin forma se expresa en las infinitas formas-olas (todos los seres). Hay muchos cuerpos y muchas mentes; cada ser humano es una ola cuerpo-mente diferente, pero la consciencia única-no dual es el sustrato común de todos los cuerpos y mentes.

No hay separación entre nosotros y la consciencia ni entre unos y otros. Todos somos expresiones de la única, indivisa e infinita consciencia y esta misma consciencia somos. Somos a la vez la ola y el océano, la forma y la no-forma, lo finito y lo infinito; somos la forma finita por un corto tiempo y lo informe infinito, la consciencia, para siempre.

Pero el ego crea en nosotros la ilusión de que somos sólo el cuerpo y la mente, que la consciencia está limitada al cuerpo y la mente, que la consciencia es algo individual y personal distinto de la consciencia de nuestros semejantes.

Por lo tanto, todo el proceso de la espiritualidad es darnos cuenta de que no sólo somos la ola, sino también el océano; que somos no sólo la apariencia (una forma de cuerpo-mente limitada), sino también el sin forma espacio vacío de la consciencia eterna que nunca nace y nunca muere. La consciencia está más allá del nacimiento y la muerte y es libre de cualquier tipo de limitación y sufrimiento; es un océano de paz y bienaventuranza ilimitada y eterna.

La realización de la unicidad de la ola-hombre con la consciencia-océano puede tener lugar cuando el factor que crea la ilusión de la separación (el ego) deja de existir en nosotros. Podemos superar la ilusión temporalmente por medio de profunda meditación y Samadhi y permanentemente con la completa disolución del ego. Libres del ego experimentaremos para siempre y sin interrupción alguna la bienaventuranza y la paz eterna de nuestra esencia.

Paz, Luz y Amor