viernes, 29 de mayo de 2015

PAUTAS PARA EL DESARROLLO ESPIRITUAL. por Atman Nityananda


PAUTAS PARA EL DESARROLLO ESPIRITUAL

El ego es una energía irrazonable, ilógica, compulsiva y reactiva. Y si no estamos atentos y vigilantes nos domina los cinco centros: intelecto, centro emocional, centro sexual, centro motor o de movimiento y instintivo y los utiliza según su apetito.

Estar vigilante y consciente de mí mismo es imprescindible para superar el dominio del ego.

Hace falta observar cuidadosamente y notar cómo el ego funciona a través de los cinco centros, y como nos hace creer que somos el ego mismo. Podemos descubrir todos los patrones egoístas observando los cinco centros momento a momento. Cada pensamiento, emoción, movimiento y reacción del cuerpo nos da información sobre los egos que se hallan en nuestra psique.

Es imprescindible parar la identificación con los pensamientos y las emociones egoístas y observarlas, notar su contexto y su matiz y encontrar qué es el deseo, o la necesidad, que está detrás de estos pensamientos y emociones.

Es cierto que el  origen de los pensamientos y las emociones es un deseo, o una necesidad, y es muy importante descubrirla.

No podemos deshacernos de los pensamientos y las emociones sin eliminar el deseo que los produce o sin aceptar profundamente la condición que nos encontramos.

LAS PAUTAS PARA ELIMINAR LOS EGOS

Ser consciente de mí mismo, vigilancia y autoobservación momento a momento, así como reflexión, comprensión, aceptación y eliminación del patrón egoísta son los pasos imprescindibles para liberar nuestra psique de todos los trastornos psicológicos.

En cada situación externa, sea la que sea, incluso la más insignificante,  tenemos la oportunidad de descubrir los egos que llevamos en la mente subconsciente, si estamos vigilantes y autoconscientes

En cada momento, en cada acontecimiento, podemos encontrar el material que necesitamos para trabajar con nuestra psicología y eliminar los egos que viven como virus en nuestra psique.

No desprecies ningún hecho, ningún acontecimiento, ningún comportamiento tuyo. En estos descubrirás los egos que te impiden realizar que eres Consciencia Divina, paz, amor y dicha sin límites.

Además ¿si no podemos estar vigilantes y en los momentos 'fáciles' lo conseguiremos en las situaciones difíciles?

Por eso, haz lo mejor que puedas en cada momento, sobre todo en los momentos fáciles o favorables y así serás más capaz afrontar los difíciles con éxito.

También hace falta practicar cada día, por la mañana y por la tarde, para cultivar las capacidades necesarias en el trabajo interior. Por ejemplo, practicamos el ser consiente de nosotros mismos, la auto observación, la vigilancia, el desapego y la concentración en condiciones favorables, en nuestro lugar,  para que estemos listos de aplicarlos con éxito en las condiciones corrientes -en el trabajo, en el mercado, en la calle, en el autobús, en la escuela, en los encuentros con la familia con los amigos etc.

Por supuesto nuestra capacidad de aplicar las prácticas efectivamente se desarrolla gradualmente según el interés, la motivación, el entusiasmo, la intensidad, la sinceridad, la devoción y el tiempo que dedicamos por eso.

Sí quieres progresar en el camino espiritual es imprescindible buscar la compañía de seres iluminados, de discípulos avanzados, de asistir y hacer prácticas en lugares sagrados, en ashrams  de grandes maestros, en la naturaleza y evitar relaciones con personas mundanas, manteniendo relaciones con personas que están en el camino espiritual.

Paz, Luz y Amor



miércoles, 27 de mayo de 2015

MEDITACIÓN en la paz, luz y amor- Atman Nityananda


MEDITACIÓNen la paz, luz y amor

Oooommm, Oooommm, Oooommm.

Soy luz, paz y amor
Todo es luz, paz y amor
Solo luz, paz y amor existe

Ooomm Luz,  Ooomm Paz, Ooomm Amor

Ooommmmmm, Ooommmmmm, Ooommmmmm

Sentimos que somos luz, paz y amor cuando decimos estas palabras y al mismo tiempo somos conscientes del espacio silencioso.
Cada vez que repetimos esta fórmula guardamos por un rato silencio.
Repetimos la formula por 15 o 20 minutos y nos quedamos 10 minutos más en silencio contemplando el espacio silencioso.
Si surgen pensamientos podemos repetir mental y  lentamente unas veces solo el Om, prestando atención en el sonido y también en el  espacio donde el Om desaparece.
Es importante repetir estas afirmaciones de vez en cuando durante todo el día.

martes, 26 de mayo de 2015

El despertar y la práctica de ser consciente de sí mismo - por Atman Nityananda


El despertar y la práctica de ser consciente de sí mismo 
por Atman Nityananda
Cuando nos identificamos con lo que NO ES (objetos, cuerpo, etc.) y "olvidamos" lo que ES (nuestro verdadero Ser, conciencia pura) sufrimos de varias maneras. La separación y el sufrimiento psicológico tienen su origen en las identificaciones ilusorias creadas por el ego y el ´olvido´ de nuestro Ser verdadero, que su naturaleza es Existencia, Conciencia y Bienaventuranza eterna y absoluta. 
No nos podemos despertar a nuestra naturaleza verdadera y vivir plenamente en amor, paz y armonía, si estamos siempre identificados con los pensamientos, las emociones, las impresiones sensoriales, los objetos y el cuerpo físico. -Es un hecho que nos identificamos con el cuerpo y los pensamientos que el ego utiliza con el fin de llevarnos hacia los placeres sensuales
Ser consciente de mí mismo es esencial si queremos despertar a nuestro Ser verdadero que es Felicidad y Paz eterna. Ser consciente de mí mismo es la base de la espiritualidad y todo lo que hacemos y practicamos tiene que estar relacionado con esto.
El ´olvido´ de nuestro ser y la identificación con los pensamientos, los objetos, las emociones etc. suceden simultáneamente. Por lo tanto, si queremos ser conscientes de nosotros mismos tenemos que dejar de identificarnos con los objetos y las situaciones externas, los pensamientos, las emociones, los deseos, etc ..  Para establecernos en la auto-consciencia, es muy importante hacer prácticas como repetición de mantras, respiraciones conscientes, meditación y auto-indagación. 
Una forma muy poderosa para parar las identificaciones y evitar el ´olvido´ de nosotros mismos (es decir, permanecer conscientes de nuestro ser) es hacer una y otra vez las siguientes preguntas.

¿Soy, aquí y ahora, consciente de mí mismo?
¿Qué me impide ahora ser consciente de mí mismo?
¿A quién surge este pensamiento (o este deseo, este gusto o disgusto, esta emoción etc.?)
Cuando hacemos estas preguntas hace falta ser muy atentos y ver, sentir y notar claramente lo que sucede en nosotros. 
Si estamos en un estado de identificación este proceso nos ayudará a salir de esta identificación y a ser conscientes de sí mismo.

Recuerda que la interrupción de la identificación y el recuerdo de nuestro propio ser suceden al mismo tiempo. Porque los dos estados de conciencia, o sea ser conscientes de nosotros mismos y estar identificados no pueden ocurrir simultáneamente. No podemos ser conscientes de nosotros mismos y, al mismo tiempo, estar identificados.
Para no olvidarnos de ser conscientes de nosotros mismos tenemos que hacer las preguntas, antes mencionadas, una y otra vez. Es importante también que cada uno invente sus propias preguntas y pautas para lograr eso. Igual de importante es saber lo que es "ser consciente de mí mismo" (auto-consciente). Es muy sencillo, pero hace falta aclarar y profundizar en esto.
Aquí expresaré unas ideas fundamentales sobre el "ser consciente de mí mismo" que a continuación tú tienes que investigar, indagar y verificar una y otra vez para que lo captes bien. 
Ser consciente de mí mismo significa ser consciente de la sensación abstracta «yo soy» o «yo existo». Este sentido ("Yo existo" o "Yo soy") es abstracto, pero al mismo tiempo es muy familiar, ya que es lo que somos.
La cuestión es que el ego crea una identificación mutua entre la consciencia (que es nuestro Ser verdadero, el silencio interior) y el cuerpo físico. Esta identificación mutua nos hace percibir que esta sensación de «yo soy» o «yo existo» pertenece al cuerpo físico y por eso creemos que somos el cuerpo. A causa de esta identificación mutua nos sentimos «yo soy el cuerpo» o para decirlo mejor 'el cuerpo es yo´ y me llamo Juan, Elisa, Pedro etc. Esta ilusión e identificación principal es la base de todas las demás identificaciones, confusiones e ilusiones que el ego crea en nosotros.
Pero no te preocupes si al principio mientras tratas de ser consciente de la sensación de «yo soy» o «yo existo», esta sensación se mezcla con el cuerpo. En realidad, cuando tratamos de ser conscientes de nuestro cuerpo de manera voluntaria y con atención esto nos ayuda mucho a salir (desidentificar) del los pensamientos, emociones, objetos, etc., y ser conscientes de nosotros mismos. Hay que utilizar también nuestra mente inteligentemente con el fin de establecernos en el sentido de «yo soy». Poco a poco, según el tiempo que hayamos conseguido permanecer conscientes de nosotros mismos y de acuerdo con la devoción, la sinceridad y el entusiasmo que ponemos en esta práctica, la capacidad de permanecer conscientes de nosotros mismos se incrementará. Es cierto también que para desarrollar esta capacidad (de ser conciencentes de nosotros mismos) nos ayudará mucho la eliminación de las tendencias egoistas y el aumento del sattva guna en la mente.
Fíjate que es muy importante hacer todas las prácticas espirituales y todas las demás acciones diarias, en un estado de alerta y siendo conscientes de nosotros mismos. No podemos llegar a un nivel superior de consciencia si seguimos identificados con los pensamientos, las emociones, la mente y los objetos y ´olvidamos´ a nosotros mismos.

Es muy importante reconocer y ser consciente de la sensación de «yo soy», porque vamos a tener una visión más amplia y más clara acerca de nosotros, las tendencias del ego y de la vida. Si somos capaces de establecernos en ese sentido "Yo soy", entonces podemos descubrir más fácilmente los juegos del ego y comprenderlos, incluso los patrones del ego más ocultos en el subconsciente. Si estamos bien establecidos en el «yo soy», será muy difícil identificarnos con los patrones mentales y emocionales compulsivos y así podremos seguir, con mas facilidad, ser conscientes de nuestro propio ser.
Cuando en un momento inesperado nos despertemos del sueño de que somos el cuerpo y sintamos de que esta sensación de «yo soy» no pertenece al cuerpo, cuando nos demos cuenta de que no somos un cuerpo llamado ´tal y tal´ sino que somos la presencia consciente (el silencio interior), entonces seremos capaces de permanecer más fácilmente conscientes de nosotros mismos y desapegados de los movimientos de la mente y los objetos externos. Querría aquí aclarar que el despertar no es algo que podemos hacer voluntariamente, sino es algo que puede suceder cuando las condiciones son adecuadas -la mente es muy pura y preparada por las prácticas y por la gracia de Dios.

Cuando suceda el despertar toda la tensión, la agonía y la impaciencia por encontrar la verdad se desvanecerán, nos relajaremos y nuestra experiencia en el día a día  será completamente diferente. Después del despertar seremos consientes de lo que estábamos buscando desde hace mucho tiempo, de nuestra verdadera naturaleza y de nuestro verdadero Ser que es la fuente y el apoyo de nuestra existencia humana, nuestro guía y nuestro destino. La intensidad y la claridad del despertar es diferente para cada uno y el estado de consciencia después de despertar está relacionado con la cantidad de ego que se ha eliminado hasta aquel momento.
 
Fijate que nuestro trabajo interior no termina después del despertar, a menos que el ego haya sido completamente eliminado. El despertar disuelve esta actitud (propia del ego) de luchar con la vida y nos permite fluir con ella y  hacer todas las prácticas con un estado de la conciencia totalmente diferente.

El despertar es un paso decisivo en nuestro camino hacia la libertad de la mente egotista y la realización completa de que somos Conciencia Divina.

Paz, Luz y Amor