miércoles, 18 de enero de 2017

LA PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN PARTE II / SENDA DIVINA ~ Swami Sivananda

HAIDAKHAN BABAJI

LA PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN 
PARTE II 

 ~ Swami Sivananda

 Algunas indicaciones útiles

No fuerces los ojos en la meditación. No fuerces la mente. No luches ni te pelees con la mente. Ésa es una seria equivocación. Muchos neófitos cometen este error grave. Y ésa es la razón por la que pronto se cansan. No hagas ningún esfuerzo violento por controlar la mente. Déjale, más bien, un poco de libertad durante un rato, permitiéndola que corra, se canse y se agote. La mente saltará al principio como un mono sin domesticar. Pero se calmará gradualmente hasta que puedas fijarla en tu Lakshia, (punto de concentración). No alejes voluntaria y violentamente los pensamientos intrusos. Permite que fluyan suavemente los pensamientos divinos. Los pensamientos viciosos se desvanecerán de ese modo por sí mismos.

Cuando empiezas a barrer una habitación que ha permanecido cerrada durante seis meses, salen de sus rincones todo tipo de porquerías. Igualmente durante la meditación, bajo la presión del Yoga y por la gracia de Dios, surgen a la superficie de la mente diversos tipos de impurezas. Elimínalos valientemente uno por uno por medio de métodos adecuados y de la práctica de sus virtudes contrarias. Cuando meditas y cuando desarrollas virtudes divinas o sáttuicas, se construye en la mente un camino espiritual. Si no eres regular en tu meditación, si mengua su desapasionamiento, y si te vuelves descuidado y no vigilas, este camino espiritual será barrido por la inundación de pensamientos impuros y de Vásanas negativos. Por tanto, sé regular en tu meditación. La regularidad en la meditación es de capital importancia.

Razones para el fracaso en la meditación

Siempre se oye una protesta entre los aspirantes: “He meditado durante los últimos doce años y no he hecho ningún progreso. No tengo ninguna Realización.” ¿Por qué es así? ¿Cuál es la razón de ello? Que no se han sumergido en la meditación profunda en lo más hondo de sus corazones. No han saturado adecuadamente su mente con pensamientos en Dios. No han llevado a cabo un Sádhana regular y sistemático. No han disciplinado los Indriyas perfectamente. No han recolectado los rayos de la mente que tienden hacia el exterior. No han hecho la autodeterminación: «Voy a realizarme en este mismo segundo.» No han entregado a Dios el cien por cien o el todo de su mente. Si quien medita tiene pensamientos divinos durante diez minutos y luego pensamientos mundanos y conflictivos durante los diez minutos siguientes, no tendrá éxito en alcanzar la conciencia divina. Debes correr tras un solo conejo con vigor, fortaleza y firmeza. Así podrás estar seguro de cogerlo. Debes albergar sólo pensamientos divinos durante todo el tiempo. EntOnces podrás estar seguro de
realizar pronto a Dios.

No debes precipitarte demasiado en anhelar los frutos en seguida ruando empieces a meditar. Una mujer joven dio ciento ocho vueltas al árbol Asvattha para tener descendencia e inmediatamente tocó su abdomen para ver si tenia ya o no el hijo en él. Eso es sencillamente una tontería, pues tendrá que esperar durante meses. Así mismo, si meditas por algún tiempo regularmente, tu mente madurará y alcanzarás eventualmente Atma-sakshatkara, o la realización del Ser. La prisa es enemiga de la perfección.

Experiencias en la meditación

Varias personas distintas tienen varias experiencias espirituales distintas en la meditación. No puede haber una experiencia común para todos. Depende del temperamento, del tipo de Sádhana, del lugar de concentración, y de varios otros factores. Algunos oyen sonidos melódicos en sus oídos. Otros ven luces. Algunos obtienen Ananda, o dicha espiritual. Otros obtienen ambas Prákasa y Ananda. Durante la meditación puedes experimentar que te estás elevando sobre el suelo. Algunos experimentan que incluso vuelan por los aires. Si tienes experiencias de destellos del Ser durante la meditación intensa, si contemplas una luz brillante durante la meditación, y si tienes visiones espirituales de ángeles, arcángeles, Rishis, Munis, Dévatas, o cualquier otra experiencia espiritual extraordinaria, no te eches atrás con terror. No los confundas con fantasmas. No interrumpas el Sádhana. Continúa. Persevera diligentemente. Rompe un velo tras otro.

Los aspirantes están ansiosos de tener experiencias espirituales en seguida. Pero en cuanto las experimentan, sienten miedo. Se alarman terriblemente cuando se alzan por encima de la consciencia física y se preguntan con temor si regresarán o no. ¿Por qué han de sentir ningún miedo? No importa mucho si van a regresar o no a la consciencia física. Todos nuestros intentos están dirigidos principalmente a salir de esta consciencia física. Estamos acostumbrados a ciertas limitaciones, y cuando éstas desaparecen repentinamente, sentimos como si no tuviésemos base alguna sobre la que apoyamos. Ésa es la razón por la que tememos cuando nos alzamos por encima de la consciencia física. Es una experiencia nueva para la que se necesita coraje. La valentía es un requisito indispensable.

A veces, te molestarán espíritus malignos. Puede que tengan rostros feos y fieros con largos dientes. Ahuyéntalos con tu voluntad fuerte. Ordénales: «Marchaos», y se irán. Son vampiros. Son elementales. No hacen ningún daño a los Sádhakas. Pero ahí se probará tu coraje. Si eres tímido, no podrás seguir adelante. Obtén fuerza y coraje, del Atman dentro de ti, que es la fuente inexhaustible. También te cruzarás con espíritus buenos que te ayudarán mucho según progreses. Durante la meditación, algunas de las visiones que veas son tus propios pensamientos materializados, mientras que algunas otras serán visiones reales y objetivas.

Si tu salud general es buena, si eres alegre, feliz y fuerte física y mentalmente, si tu mente es serena y firme, si obtienes Ananda en la meditación, y si tu voluntad se vuelve más fuerte, pura e irresistible, piensa que estás mejorando en la meditación y que todo va bien.

La meditación y el trabajo

Quien medita no es capaz de trabajar. Quien trabaja no es capaz de meditar. Eso no es equilibrio. Eso no es ecuanimidad. Los dos principios de la meditación y del trabajo deben estar equilibrados. Debes ser capaz, si estás dispuesto a seguir el mandato divino, de aceptar cualquier tarea que se te ofrezca, incluso un trabajo estupendo, y abandonarlo al día siguiente con la misma quietud con que lo tomaste, sin sentir que la responsabilidad es tuya. Debes ser capaz de trabajar duramente en el mundo con gran esfuerzo, y una vez la tarea esté concluida, deberás ser capaz de encerrarte en una cueva en reclusión absoluta durante mucho tiempo con una gran paz de mente. Eso es equilibrio. Ésa es la verdadera fortaleza.

Qué ocurre durante la meditación

Durante la meditación se forman nuevos surcos en el cerebro y la mente asciende por nuevos derroteros espirituales. Cuando la mente se vuelve firme en la meditación, los glóbulos oculares quedan fijos también. Un yogui cuya mente está calmada tiene una mirada firme y no parpadea. Sus ojos son limpios, de color rojo o blanco puro. Cuando penetras en una meditación muy profunda y silenciosa, la respiración deja de producirse en las fosas nasales, aunque puede producirse algún movimiento lento y ocasional en los pulmones y en el abdomen. En la meditación profunda y continuada, el pensamiento cesa por completo, quedando sólo la idea única de (Aham Brahma-asmi» (Yo soy Brahman). Cuando también esta idea desaparece, se produce el Nirvikalpa Samadhi o la Sahaja-Advaita-nishta. Así como la sal se disuelve en el agua, la mente sáttvica se funde entonces en el silencio de Brahman, su substrato.

Beneficios de la meditación

La meditación actúa como un tónico poderoso. La energía divina fluye libremente de los pies del Señor a los distintos organismos de los Sádhakas. Las vibraciones sagradas penetran en todas las células del cuerpo y curan todas las enfermedades de éste. Quienes meditan se ahorran las facturas de los médicos. La meditación ayuda mucho a eliminar diversas emociones e impulsos. Si puedes controlar tus emociones y humores, no cometerás acciones tontas ni equivocadas. Si das cuerda al reloj por la noche, funciona sin parar durante veinticuatro horas seguidas. De igual modo, si meditas durante una o dos horas en el Brahma Muhurta (Período de una hora y media antes del amanecer), serás capaz de trabajar sosegadamente durante el día. Nada podrá perturbar tu mente. Todo tu organismo estará cargado con las vibraciones espirituales o las ondas divinas.

La meditación regular abre las avenidas del conocimiento intuitivo, vuelve a la mente calmada y firme, despierta un sentimiento estático y pone al estudiante yógico en contacto con la fuente del Supremo Purusha. Si hay dudas, estas se esclarecen por si mismas al avanzar firmemente por el sendero del Dhyana Yoga (Yoga de meditación). La meditación desarrolla pensamientos fuertes y puros. Las imágenes mentales son entonces claras y bien definidas. Los pensamientos buenos están bien arraigados. Al esclarecerse las ideas, se desvanece la confusión. Descubrirás por ti mismo el modo de afianzarte sobre el siguiente escalón de la escalera espiritual. Una voz interna y misteriosa te guiará. Escúchala atentamente. El fuego de la meditación aniquila toda impureza debida al vicio. Entonces llega pronto el conocimiento o la sabiduría divina, que conduce directamente a la emancipación final (Mukti). Medita. Medita. No pierdas un solo segundo. La meditación eliminará todas las aflicciones de la vida. Éste es el único camino.

domingo, 15 de enero de 2017

LA PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN PARTE I / SENDA DIVINA ~ Swami Sivananda


LA PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN
PARTE I
~ Swami Sivananda

Llevar una vida virtuosa no es en si suficiente para alcanzar la realización de Dios.
La concentración de la mente es absolutamente necesaria. Una vida buena y virtuosa sólo prepara la mente como un instrumento adecuado para la concentración y la meditación. Son éstas las que conducen eventualmente a la realización del Ser.
Sin la ayuda de la meditación no puedes lograr el conocimiento del Ser, sin cuya ayuda no puedes alzarte hasta el estado divino. Y sin este, a su vez, no puedes librarte de las trabas de la mente y alcanzar la inmortalidad.
La meditación es el único camino real hacia el logro de la salvación (Moksha). Es una escalera misteriosa que conduce de la tierra al cielo, del dolor a la dicha, de la inquietud a la paz perenne, de la ignorancia al conocimiento, y de la mortalidad a la inmortalidad.

¿Qué es la meditación?

La meditación es mantener un fluido constante de la consciencia hacia Dios. Todos los pensamientos se expulsan de la mente, la cual se llena y satura de pensamientos divinos, de la gloria divina y de la presencia divina. La meditación es la séptima etapa o escalón en la escalera del Yoga. Los Yogis la llaman Dhyana. Los Jnanis la denominan Nididdhyásana. Los Bhaktas la nombran Bhávana.

Olvida el cuerpo. Olvida tu entorno. Olvidar es el Sádhana más elevado. Ayuda mucho en la meditación y facilita la aproximación a Dios. Acordándote de Dios, puedes olvidar todas las demás cosas. 
Jesús dice: «Vacíate y yo te llenaré.» Esto corresponde a la enseñanza de Patanyali Maharshi: «El Yoga consiste en la aniquilación de todas las funciones mentales.»
Este proceso de vaciar o dejar la mente en blanco es, sin duda, una disciplina de entrenamiento, aunque no cabe duda de que una práctica continuada, de cualquier tipo que sea, conduce al éxito. En una gran ciudad hay mucho ruido y bullicio a las ocho de la tarde. A las nueve ya no hay tanto. A las diez de la noche se reduce aún más, ya las once mucho más aún. A la una de la madrugada hay paz en todas partes. De igual modo, al principio de las prácticas yógicas hay continuos Vrittis (pensamientos) en la mente. Gradualmente, las olas del pensamiento se amainan, hasta que, al final, todas las manifestaciones mentales se controlan. El Yogi disfruta entonces de una paz perfecta.

Cómo practicar la meditación

Siéntate en un lugar solitario en Padma, Siddha o Sukha Asana (posturas para meditar). Libérate de todas las pasiones, emociones e impulsos. Subyuga los sentidos. Abstrae la mente de los objetos. La mente estará entonces calmada, fija en un punto, pura y sutil. Con ayuda de este instrumento entrenado que es la mente disciplinada, contempla al Ser Infinito. No pienses en ninguna otra cosa. No dejes que penetre en tu mente ningún pensamiento mundano. No dejes pensar a la mente en ningún goce físico o mental. Cuando abrigue estos pensamientos, dale un buen martillazo. Entonces tenderá hacia Dios. Así como el Ganga fluye continuamente hacia el mar, los pensamientos en Dios deben fluir continuamente hacia el Señor. Igual que el aceite fluye al ser venido de una jarra a otra, formando un chorro ininterrumpido y continuo, e igual que el sonido armónico del doblar de las campanas llega hasta el oído en una corriente continua, así también debe fluir la mente hacia Dios como una corriente ininterrumpida.

Has de tener una imagen mental de Dios o de Brahman, ya sea concreta o abstracta, antes de comenzar a meditar. Si eres un neófito en la meditación, empieza por repetir algunos versos sagrados (Slokas o Stotras) e himnos sublimes durante diez minutos tan pronto como te sientes a meditar. Eso elevará la mente, que podrá abstraerse entonces fácilmente de los objetos mundanos. Interrumpe luego también este tipo de pensamiento y fija la mente sólo en una idea por medio de grandes y repetidos esfuerzos. Entonces se producirá Nishta, (la mente se establecerá en la meditación).
Cuando enciendes un fuego, reúnes algo de paja, pedazos de papel y trozos finos de madera. Pero el fuego se extingue rápidamente y tienes que soplar le varias veces con el fuelle. Poco después, se convierte en un gran fuego que difícilmente puedes apagar. Del mismo modo, al principio de la meditación, los neófitos se distraen y vuelven a sus viejos derroteros. Tendrán que elevar su mente una y otra vez, fijándola en el punto de concentración (Lakshia). Cuando ésta se vuelve firme y profunda, se establecen eventualmente en Dios. La meditación se vuelve entonces natural, (Sahaja).

Ayudas en la meditación

Para meditar necesitas tener un intelecto calmado, claro, puro, sutil, agudo, firme y fijo en un punto. Brahman es puro y sutil, por lo que necesitas una mente pura y sutil para aproximarte a Él.

Si prendes fuego a un madero verde, no puede quemarse; mientras que si pones al fuego un trozo de madera seca, en seguida prenderá y se quemará. De igual modo, quienes no han purificado su mente no serán capaces de encender el fuego de la meditación. Cuando se sienten a meditar se dedicarán a dormir y a soñar, o a construir castillos en el aire. Pero quienes han eliminado las impurezas de su mente por medio del Japa (la repetición del nombre de Dios o de un mantra), el servicio, la caridad, el Pranayama etc., penetrarán en la meditación profunda en cuanto se sienten a meditar. La mente pura y madura prenderá en seguida con el fuego de la meditación.

Practica la meditación en el Brahma Muhurta (Período de una hora y media antes del amanecer). Éste es el mejor momento para meditar. Tendrás una mente clara y calmada en las horas tempranas de la mañana. La mente es en ese momento como una hoja blanca de papel o como una tarjeta en blanco, y estará relativamente libre de Samskaras, (impresiones). La mente puede ser moldeada como quieras fácilmente con pensamientos divinos. Hay entonces una influencia espiritual y un silencio misterioso. Todos los santos y Yogis practican la meditación a esa hora y envían sus vibraciones espirituales al mundo entero. Te beneficiarán sus vibraciones si comienzas tu oración. Japa y meditación a esa hora. Necesitas esforzarte, pues el estado meditativo de la mente llega por sí solo.

Practica la meditación regular y sistemáticamente a la misma hora todos los días. Tendrás entonces fácilmente el espíritu meditativo. Un lugar solitario con condiciones y vibraciones espirituales, un lugar fresco y  sáttuico con un clima templado, como Uttarkashi. Rishikesh, Lakshmanyhula, Kankhal, Badrinaraian, es un requisito indispensable para la concentración de la mente y la meditación. Las orillas del Ganga o el Nármada (Ríos de India), el paisaje de los Himalayas, los jardines floreados y agradables, los templos sagrados, éstos son los lugares que elevan la mente en la concentración y la meditación. Acude a ellos.

Sólo puedes meditar cuando la mente está por encima de toda ansiedad. Se debe suspender toda actividad física, y todo apego debe ser aniquilado por completo y sin piedad durante cinco o seis años si deseas practicar el Dhyana Yoga (Yoga de meditación) y si quieres realizar a Dios por medio de la concentración de la mente. El leer periódicos y mantener correspondencia con amigos y parientes ha de interrumpirse por completo. pues distraen la mente y fortalecen la idea del mundo. La reclusión por un periodo de cinco a seis años es indispensable.
 Se continúa en el segunda parte






miércoles, 11 de enero de 2017

¿Quién es un verdadero Mahatma? ~ Swami Sivananda

Haidakhan Babaji, mi maestro amado
¿Quién es un verdadero Mahatma?

Swami Sivananda
Uno no alcanza la perfección o el conocimiento por medio del cabello enmarañado, ni por las conferencias acaloradas o la erudición, ni por la exhibición de milagros. Aquél en el que las dos corrientes de Raga y dvesha (atracción- aversión, gusto- disgusto, deseo- repulsión) , el egoísmo, la lujuria y la cólera han sido totalmente destruidos, es siempre feliz y es un sabio liberado (Jivanmukta).





Sri Ramana Maharshi
Los santos son aquellos cuyas mentes no pierden la calma, que están libres de avaricia, que han conquistado el deseo y que han controlado sus sentidos y su naturaleza interior, que están dedicados al Señor y que no anhelan nada, que se mantienen igual ante el placer y el dolor, que están libres de apego, que tienen los atributos del autocontrol y que están contentos con lo que les venga.




Nisargadatta Maharaj
Sólo cuando encuentras compasión y humildad en una persona, puedes saber que esa persona es un Sadhu. Su corazón se conmoverá al ver sufrir a otros. El corazón del hombre se ha endurecido por el mal; cuando ésta comienza a ablandarse, el Señor se manifiesta. El Sadhu no necesita pronunciar conferencias sobre el Panchadashi (libro de Sri Vidyaranya Swami). No necesariamente tiene que poder dar elocuentes discursos sobre el Bhagavad Guita.



Amma
Puede que no sea capaz de comentar durante tres horas un solo Brahma Sutra. Pero un dulce aroma emanará de él. Esto te atraerá. Esto te dará Shanti (Paz) y dicha interior cuando te le acerques. Todos tus problemas y preocupaciones desaparecerán cuando estés en su compañía. Su misma mirada te elevará. Cada una de sus palabras te inspirará, se grabarán en tu corazón. Cambiarás tu naturaleza. Darás una vuelta de página en tu vida. Tal es su poder de voluntad. Tal es la gloria de la compasión y la humildad verdaderas.

Puedes leer también: Quién es un Mahatma (Gran Alma)? ~ Swami Sivananda

martes, 27 de diciembre de 2016

EL CAMINO EPSIRITUAL ~ Atman NItyananda

 
EL CAMINO EPSIRITUAL

¿Hay camino espiritual?

Sí que hay! Pero camino espiritual no significa ser religioso, cristiano, budista etc , ni significa cumplir los deberes religiosos, hacer ejercicios de hatha yoga, relajación, meditación o otras prácticas para aliviar el estrés, la ansiedad y las tensiones creadas por la vida mundana. Aunque todo esto puede ser muy beneficioso para una vida sana y equilibrada, el camino espiritual es algo más que esto.

Seguir el camino espiritual significa consagrar nuestra vida a la divinidad para conseguir la reralización del Ser y la unidad con la Verdad suprema. El camino espiritual es una manera de vivir, día a día, momento a momento, con el fin de liberar la mente de las energías y tendencias egoístas, de transformar las energías, realizar que somos consciencia y no el cuerpo-yo que hasta ahora creíamos que somos y vivir en plena paz, armonía, libertad y Ananda (bienaventuranza). El camino espiritual es un proceso que tiene como objetivo purificar y trasformar la mente y dirigirla hacia el silencio o el vacío interior (Conscinecia pura) hasta que se funda completamente en ello.

¿Hace falta guía por un maestro?


Es cierto que sí. Para conseguir la realización del Ser hace falta la guía, las instrucciones y las fuertes vibraciones divinas de grandes maestros espirituales como Jesús, Buddha, Babaji, Ramana Maharshi, Amma y otros. Si para tocar la guitarra (o para aprender cualquier cosa: fútbol, tenis, conducir etc.) hace falta estudios y un maestro, ¿Cuán más importante y necessaria es la guía en el camino espiritual dado que es lo más dificil que uno pueda alcanzar y hay muchísimos obstáculos junto a la inconsciencia y la resistencia del ego? Además hace falta una vida ordenada y sáttvica donde nuestra atención, energía, voluntad, intensiones y acciones estén dirigidas hacia la Divinidad.

El camino es algo individual

El camino espiritual no es un proceso común para todos. Cada uno hay que seguir un proceso distinto según su madurez, las capacidades mentales y emocionales, la constitución mental y emocional, las experiencias previas y sus necesidades. No es necesario que sigamos todos los mismos pasos, el mismo proceso y las mismas prácticas. Hay tantos caminos como aspirantes. Pero sí que hay cosas comunes para todos los que quieren liberarse del ego y realizar a Dios.

Los que quieren vivir la Vida Divina, deben vivir de una manera completamente distinta que las personas mundanas cuyo objetivo es buscar y disfrutar objetos sensoriales y éxitos externos.

¿Qué constituye una vida espiritual?

Los que buscan la verdad y la realización del Ser, deben aplicar un programa espiritual diario con varias prácticas para desarrollar capacidades, actitudes y hábitos que faciliten este proceso. Tienen que abandonar hábitos y costumbres que impiden su desarrollo espirtual y la vida divina.

Deben cultivar y desarrollar capacidades y virtudes como la paciencia, el coraje, la resistencia, la voluntad, la autoconfianza, la fe, la tolerancia, la aceptación, el perdón, la compasión etc. Tienen que equilibrar y armonizar la mente y desarrollar sus capacidades superiores en todos los niveles (intelecto, mente pensante, subconsciente, mente emocional). Las capacidades importantes son el desapasionamiento, desapego, observación desapegada, discernimiento, desidentificarse de los pensamientos, las sensaciones, las emociones y los deseos, concentración, intuición, razonamiento puro, reflexionar, contemplar, meditar, autoindagar.

Los que realmente tienen sed de realizar la Verdad hace falta vivir momento a momento, tratando de desidentificarse de la mente egoísta e identificarse con la consciencia, el espacio silencioso interior. Es decir, vivir momento a momento en alerta y autoconsciencia (ser conscientes de sí mismo). Hace falta tratar de ser más y más conscientes del silencio interior y profundizar en ello. Hace falta también desarrollar la capacidad de observar con desapasionamiento los pensamientos y las emociones para descubrir el ego que está detrás de estos y eliminarlo con métodos adecuados.

Hay que eliminar, momento a momento, la ira, la envidia, la avaricia, la codicia, la lujuria, la gula, el orgullo, la impaciencia, el miedo y todas las demás tendencias egoístas que oscurecen la mente y el corazón y no permiten que la luz, el amor y la paz de la consciencia brillen e irradien libremente dentro y fuera.

En resumen, espiritualidad es vivir solamente para realizar el Ser. Es vivir una vida sáttvica y bien ordenada, practicar regularmente cada día y tratar de vivir conscientemente, desidentificarse de la mente egoista, disolviendo las tendenias egoístas y ser más y más consciente de sí mismo.

Paz, Luz y Armonia

lunes, 26 de diciembre de 2016

Cómo vivir para realizar la libertad y la dicha del Ser. ~ Atman Nityananda



Cómo vivir para realizar la libertad y la dicha del Ser

Para superar todo lo que causa sufrimiento, es imprescindible ser más conscientes de nosotros mismos. Por medio de prácticas específicas tenemos que desarollar las capacidades de nuestra inteligencia (buddhi) y controlar los sentidos y la mente pensante y emocional. Tenemos que mantener nuestro cuerpo físico sano y fuerte. Al mismo tiempo, tenemos que alimentar nuestra mente con impresiones sáttvicas (*sattva guna en sánscrito, es la cualidad de la luz, la claridad y la armonía que nos ayuda a desarollar las capacidades superiores de la mente), eliminar las toxinas psicológicas y despertar los estados superiores de consciencia.

Para incrementar la cualidad sattva en nuestra mente es también imprescindible tener relaciones, conexiones y asociaciones sáttvicas en todos los aspectos de la vida. Una vida sáttvica es la fundación de una vida sana y llena de paz, luz, amor, armonia y felicidad.

Es necesario también descubrir y eliminar todos los patrones del ego que están escondidos en la mente subsconsciente. Hay varias prácticas con las que podemos purificar nuestra mente subconsciente (chitta) pero lo más importante -y el centro de las prácticas espirituales- es estar alerta auto-observando momento a momento nuestros pensamientos, emociones, estado de ánimo y energía vital y al mismo tiempo estar conscientes de nosotros mismos.

Para reconocer a nuestro Ser verdadero es necesario desarollar la capacidad de discernimiento y hacer la mente pura, aguda y enfocada. Con una mente bien preparada, podemos practicar la investigación discriminante y enfocada y la auto-indagación que nos permitirán por una parte descubrir y disolver las identificaciones creadas por el ego y por otra parte despertarnos y establecernos en nuestra naturaleza verdadera.

¡Que Dios te bendiga alcanzar la libertad, la paz y la bienaventuranza eterna!

viernes, 16 de diciembre de 2016

Dios y el santo ~ Swami Sivananda

Dios y el santo

  1. Dios es el gran purificador. Un santo es también un gran purificador.
  1. Cuando hace mucha falta, Dios encarna en la forma de santos y sabios. 
  1. Dios trabaja por medio de los sabios y santos.
  1. Dios se revela a Sí mismo en el santo con toda Su gloria, todo Su poder infinito, toda Su sabiduría y beatitud. 
  1. Los santos son el corazón del Señor y el Señor es el corazón del santo.
  1. Es sumamente difícil entrar en contacto con un santo y beneficiarse con su compañía. Es sólo por la gracia divina que uno logra su Darshan y Satsanga.
  1. La gracia divina trabaja a través de los santos. 
  1. Los santos son los símbolos vivientes de la religión y los verdaderos benefactores de la humanidad.
  1. El sabio, santo o yogui es un imán. Es un centro de poder y sabiduría. 
  1. El sabio es un soporte para el mundo. Es una fuente de constante inspiración. Es un instrumento a través del cual la gracia divina es transmitida a los hombres.
  1. Un sabio es la sal que preserva a la sociedad de la decadencia y la degeneración. 
  1. Un santo es un faro en el mar tempestuoso de este Samsara. Evita el naufragio en la vida de muchos seres humanos.
  1. Un sabio o santo liberado es una fuente de deleite, goce e iluminación. Busca su compañía y desarróllate. Sírvelo con fe y devoción. 
  1. Un sabio es una fuente de sabiduría espiritual. Acércate a él con total humildad y reverencia. Te impartirá la sabiduría divina.
  1. Aprende la sabiduría de los santos. Son tus salvadores. Sabe que ellos poseen cualidades piadosas.
            Fuente: Satsanga and Svadhyaya - Swami Sivananda